Dios no está tan lejos como parece
por Enrique Monterroza

Sentirse solo aun acompañado es una de las sensaciones más duras que en la vida nos toca
enfrentar, sonreír sin que esa sonrisa sea sincera o sin que nazca de nuestro corazón, hacerlo es
reflejo de esos momentos en donde pareciera que algo está pasando y en donde sentimos como
que si Dios se ha apartado de nosotros.

¿Te has sentido alguna vez así?, sentir que tratas de orar y que tu oración no llega más allá de la
habitación en donde estas, sentir que pides y no recibes y que para colmo todo comienza a
ponerse en tu contra.

Llegar a tu Iglesia y salir como llegaste; llegar a tu casa, cerrar la puerta de tu habitación y
comenzar una de esas charlas con Dios en donde le dices: “¿Qué pasa?, ¿Por qué a mí?”. Sentir
que no puedes más y pensar que sería mejor colgar los guantes, son todos esos sentimientos y
pensamientos encontrados en momentos de soledad, en momentos de silencios.

Sé que es eso, es duro, difícil, el sentimiento de soledad muchas veces quiere impulsarnos a
tomar decisiones equivocadas, de esas que muy bien sabemos que no deberíamos tomar, pero el
mismo tsunami emocional me quiere llevar a ello.

¿Sabes?, Dios te conoce a perfección, El ha estado pendiente de ti todos estos días, el otro día
mientras llorabas El quería consolarte, pero tu coraje por el momento que estabas pasando, no
permitió el momento. El te ve cuando lloras y quisiera que no lo lloraras mas, El quisiera abrazarte
y decirte: “No estás solo, no estás sola”. Pero estás tan metido en tus ideas, esas que lo único
que quieren es apartarte de su lado.

Mientras estas sentado allí, Dios quiere ministrar a tu vida, Dios quiere hacerse sentir dentro de ti,
algo sobrenatural inundara tu cuerpo y te hará sentir que El jamás se ha apartado de ti, que esos
momentos de aparente soledad nada mas servirá para hacerte más fuerte.


Quiero que cierres los ojos por un momento, por unos segundos y permitas que Dios se
manifieste en tu vida, ciérralos y siente como El estaba más cerca de lo que parecía.

¡
Vamos hazlo!

¿Verdad que es Maravilloso?, yo mismo lo hice mientras escribía y pude sentirlo, y es que a veces
aun en esa aparente soledad, tenemos que hacer silencio por un momento y desprender nuestra
atención de cualquier otra cosa que la está robando, para poner atención a la presencia de Dios
que nos acompaña cada día.

Hoy quiero invitarte a que te des cuenta que Dios no esta tan lejos como parece, y tú no estás tan
solo como crees que lo estas, ya que si por un momento desviaras tu atención de todas aquellas
cosas que te hacen creer todas esa mentiras, y volvieras tu atención al Señor, te darías cuenta
que El estaba más cerca, que solo bastaba desviar tu atención, porque El estaba allí, si allí, a tu
lado, de hecho esta junto a ti en este momento, te abraza, te hace sentir amado, recuesta tu
cabeza en su hombro y te dice: “Jamás me apartare de ti”.


Porque no haces conmigo una pequeña oración:


“Dios mío, eres maravilloso, las palabras se me acaban cuando estoy delante de ti, quisiera
decirte tantas cosas hermosas, lo mucho que te amo, lo mucho que te necesito, perdóname por
no poner mi atención en ti y creer que estaba abandonado, este día me doy cuenta que estabas
más cerca de lo que pensé y no solo eso, sino que me sigues amando como lo hiciste desde el
primer día que me aceptaste en tu redil, gracias por tu presencia, gracias por amarme y sobre todo
gracias por nunca dejarme solo, te amo mi Dios. Amén”.

Dios está más cerca de lo que creías
¡El está a tu lado ahora mismo!
“No temas, porque yo estoy contigo…”
Isaías 43:5a (Nueva Versión Internacional)